PROBLEMÁTICA ACTUAL

Agentes
contaminantes

El aire es un compuesto heterogéneo donde se encuentran multitud de compuestos químicos procedentes de fuentes emisoras de uso diario. Tiene mayor relevancia en espacios interiores ya que su volumen de actuación es infinitamente menor que el exterior.

Los principales agentes contaminantes son los compuestos orgánicos volátiles (COV) como el formaldehído, el tricloroetileno, el benceno, el tolueno y el xileno. Otro gas común en el aire, además de los COVs, es el dióxido de carbono que aun no siendo tóxico afecta al ser humano con niveles altos en espacios cerrados.

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    FORMALDEHÍDO · CH2O

    Gas incoloro de olor penetrante y muy soluble en agua en condiciones normales de presión y temperatura.

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    TRICLOROETILENO · C2HCI3

    Líquido incoloro, inflamable y de aroma dulce. Es una sustancia química de síntesis.

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    BENCENO · C6H6

    Líquido incoloro de aroma dulce y muy inflamable.

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    TOLUENO · C7H8

    Hidrocarburo aromático presente en el humo del tabaco, entre otros.

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    XILENO · C8H10

    Líquido incoloro e inflamable con un característico olor. Similar al tolueno y derivado del benceno.

Fuentes
emisoras

El origen de la contaminación del aire interior en espacios laborables depende del compuesto y la exposición a este, la frecuencia de renovación del aire, la temperatura y humedad interior, entre otros.

La principal fuente de emisión, de carácter permanentes, es el propio edificio y los materiales de construcción, mobiliario, decoración… Otras fuentes de carácter temporal son de uso diario como material de oficina o productos de higiene personal, o de mantenimiento como productos de limpieza, ambientadores, entre otros.

Problemas
asociados

Se pasa un largo periodo al día en espacios con gran cantidad de compuestos no perceptibles que ocasionan diversos tipos de problemas (desde malestar y falta de concentración hasta dificultades respiratorias) y afectan negativamente a la salud.

Niveles altos de CO2 es determinante para el agotamiento e influye en el trabajo provocando disminución de la eficacia y la eficiencia hasta pudiendo generar bajas laborales. Por tanto, todo esto afecta a la empresa, ya que un abaja productividad puede reducir sus beneficios y una baja laboral supone gastos importantes.

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